Déficit de atención en los niños

DÉFICIT DE ATENCIÓN (2)

El déficit de atención es básicamente un trastorno de tipo neurobiológico. Por tanto, no es debido directamente a causas de tipo emocional, social, educativas… aunque también son factores que agravan el problema.

Es un trastorno crónico, de por vida, si bien va evolucionando y puede mejorar sustancialmente con el entrenamiento debido. En nuestro caso el déficit de atención lo venimos trabajando a través de técnicas de biofedback y neurofeedback, obteniendo resultados excelentes.

Poder concentrarse o atender cualquier instrucción, les costará mucho más que a otros niños sin el trastorno. Pueden parecer “sordos” cuando están en clase escuchando una explicación. Por el contrario, pueden oír o atender a estímulos irrelevantes que sólo ellos perciben y que les hace estar distraídos.

La mayoría de estos niños no son discapacitados intelectuales a pesar de que es muy probable que desarrollen problemas específicos del aprendizaje y se produzca un cierto retraso escolar. Ello no es impedimento para que en la etapa adulta consigan, dentro de sus áreas de interés, logros académicos o laborales.

Durante la infancia suelen tener problemas de relación con los iguales. En la adolescencia puede aparecer una baja autoestima. Siempre tienen la sensación de que nadie les comprende.

Son claros candidatos a desarrollar problemas específicos del aprendizaje (dislexias, disgrafías, discalculias, etc.) debido a sus problemas de atención. También pueden aparecer dificultades en orientación espacial, no estar bien lateralizados (tener una lateralidad cruzada), problemas psicomotrices.

Si estas dificultades no son tratadas en su momento van acumulando un retraso escolar, baja autoestima y desmotivación, llegando en gran medida al abandono académico.

Sus principales características son:

  • Fácil distractibilidad.

  • Baja tolerancia a la frustración.

  • Sensación de aburrimiento.

  • Incapacidad de controlar su propia conducta.